[GUÍA] – Anki Flashcards: la mejor opción para memorizar eficientemente

En el artículo anterior escribí sobre la poca utilidad que la ciencia atribuye a las técnicas típicas de estudio. En vez de subrayar, releer y hacer resúmenes, lo mejor es aplicar el active recall y la repetición espaciada.

Durante mi investigación sobre estas técnicas de estudio me topé con Anki Flashcards, una aplicación basada al 100% en ellas. Me informé a fondo sobre ella, la descargué y aprendí a usarla y configurarla. Me convenció tanto que decidí estudiar la peor asignatura de la carrera de Medicina, Farmacología, única y exclusivamente con ella. Ni subrayé apuntes, ni releí el temario ni hice resúmenes. Cuando llegó el examen, más de la mitad de la clase suspendió. Por suerte, yo me encontraba en la otra mitad.

Considero que es tan acertado estudiar con esta aplicación, que he pensado en escribir una guía con la que animarte a probarla y enseñarte las nociones básicas.

  1. ¿Por qué Anki?
  2. ¿Cómo funciona?
  3. ¿Qué debo estudiar con Anki?
  4. Cómo configurarla
  5. Otros consejos y recomendaciones

1. ¿Por qué Anki?

Anki es una aplicación que permite estudiar a base de flashcards, es decir, «tarjetas» que contienen una pregunta en el anverso y su respuesta en el reverso. Las flashcards son una aplicación directa del active recall, la mejor estrategia posible para estudiar (demostrado científicamente). Además, Anki estructura los estudios y repasos de las tarjetas basándose en la repetición espaciada, la técnica más efectiva para retener información en tu memoria, según la ciencia.

Si usas Anki para estudiar, no tendrás que preocuparte ni del método de estudio a seguir ni de la organización de las vueltas y repasos. Tan solo tienes que añadir a la aplicación las tarjetas sobre la materia que quieres aprender, y procurar seguir los repasos que Anki te va pautando diariamente.

Una aplicación que aúna el mejor método de estudio y la mejor forma de organización suena demasiado bien; si realmente es la panacea, ¿por qué no la usa todo el mundo? Probablemente porque todos tenemos miedo a cambiar nuestra forma de estudiar. Si apostamos toda una asignatura a una aplicación de la que poco conocemos, corremos el riesgo de tirarla por la borda… y eso nos aterra.

Que no todos la conozcan no quiere decir que no se use. La realidad es que Anki sí que es conocida… mucho, de hecho. Existe toda una comunidad de geeks que habitan en YouTube, Reddit y sitios similares, que estudian absolutamente todo con esta aplicación. No solo es que en los estudios les vaya realmente bien, sino que afirman que ya no son capaces de estudiar sin Anki. Además, no solo la usan nerds raritos; es bien conocida entre los estudiantes de Medicina de Estados Unidos y otros países, por ejemplo.

La aplicación también incluye la posibilidad de sincronizar tus datos con tu cuenta de Anki para así guardar una copia de seguridad de los mismos; si no puedes acceder a tu ordenador por alguna razón, tu información permanecerá a salvo en la nube.

Otra ventaja de esta aplicación es que es open source o de código abierto. Es decir, que el código con el que está creada es de acceso público, por lo que cualquiera puede estudiarlo y mejorarlo. En la práctica esto se traduce en transparecia y seguridad (fundamental en una aplicación a la que confiamos nuestros estudios), así como en el desarrollo por parte de otros usuarios de extensiones que puedes añadir a Anki para hacerlo todavía mejor (hablaré de esto más abajo).

A diferencia de otras aplicaciones de flashcards más conocidas (como Quizlet), Anki es una herramienta increíblemente completa y potente. Es posible modificarla a tu antojo creando nuevos tipos de carta, instalando extensiones y modificando el código HTML de las cartas. A pesar de ello, es una aplicación bastante sencilla que puedes empezar a usar con las nociones básicas que te enseñaré en el siguiente punto. Una vez hayas cogido carrerilla, las posibilidades serán infinitas.

Aunque parezca mentira, es completamente gratuita en su versión de escritorio, disponible tanto para Windows como para MacOS. Puedes descargarla desde la página web oficial. Existe una versión de pago para teléfonos móviles, de la que hablaré más adelante.

2. ¿Cómo funciona?

Anki es una aplicación que permite memorizar cualquier cosa a base de tarjetas o flashcards digitales. Una tarjeta no es más que una carta que contiene una pregunta por la parte de delante y su respuesta por la parte de detrás.

El objetivo es ser capaz de responder a la pregunta antes de mostrar la respuesta. Tendrás que ir estudiando cada carta hasta que las aprendas. Después, Anki volverá a mostrártelas en intervalos de tiempo cada vez mayores, con el fin de que las repases y no se te olviden.

Quizás te resulte un poco lioso. Se entiende mucho mejor viendo un ejemplo:

2.1 – Creando mazos y cartas

Para empezar a estudiar con Anki, tienes que crear un mazo al que añadir las cartas que quieras aprender. Puedes hacerlo pulsando el botón que aparece abajo en la pantalla principal.

El siguiente paso es ir creando las cartas. Para ello, pulsa «Añadir» en la barra superior. Se abrirá una ventana como esta:

Hay varios elementos importantes en ella:

  • Tipo de tarjeta: hace referencia a la clase de tarjeta. Existen varios tipos, pero el «Básico» es el principal. Más adelante hablaremos del resto.
  • Mazo: el mazo al que vas a añadir la carta, en mi caso «Capitales».
  • Campos y Tarjetas: por el momento deja esto como está. Estos dos botones te permitirán modificar y crear los distintos tipos de cartas. Vuelve a ellos cuando te hayas hecho al manejo de la aplicación.
  • Edición de texto: a la izquierda aparecen diferentes herramientas para dar formato al texto, como negrita, cursiva, subrayado, colores…
  • Añadir: pulsa el botón cuando hayas terminado de crear la carta.
  • Historia: te permite ver las diferentes cartas que has ido creando en la sesión de estudio.

«Anverso» es el campo en el que debes de introducir la pregunta; por ejemplo, ¿cuál es la capital de Alemania? El campo «Reverso» será el que contenga la respuesta, en este caso Berlín.

Recuerda que no solo puedes rellenar las tarjetas con texto. Puedes pegar imágenes, especialmente útil si tienes una buena memoria fotográfica o si quieres acelerar el proceso de creación de cartas (puedes hacer capturas de apuntes o diapositivas y pegarlas directamente). Es posible incluso añadir audios a las tarjetas, una buena opción si buscas aprender la pronunciación de palabras en otros idiomas.

Después de rellenar los dos campos de la tarjeta le damos a «Añadir». Sigue el mismo proceso con las diferentes cartas que quieras aprender.

2.2 – ¿Cuánta información debo añadir en cada carta?

Para usar bien Anki es imprescindible hacer bien las tarjetas. Como norma general, cuando crees tarjetas siempre debes tener en mente el «principio de mínima información«; esto es, cada tarjeta debe contener la menor cantidad de información posible y debe tratar sobre un solo concepto.

Es decir, en vez de crear una tarjeta que pregunte «¿cuál es la capital de Alemania y cuántos habitantes viven en ella?», es mejor añadir dos tarjetas con «¿cuál es la capital de Alemania?» y «¿cuántas personas viven en la capital alemana?».

Son muchas las razones por las que es mucho mejor dividir la información en el mayor número posible de tarjetas: los repasos son más fáciles y rápidos, existen menos posibilidades de olvidar una parte de la tarjeta, Anki podrá incidir de forma específica en la información que más te cuesta retener… Puedes leer sobre esto y otras cuestiones interesantes en esta web.

2.3 – Estudiando y repasando las cartas

Ahora que hemos creado nuestras primeras tarjetas, es hora de empezar a estudiarlas. Clica sobre el mazo y pulsa en «Comenzar a estudiar».

Aparecerá entonces el Anverso (la pregunta) de una de las cartas que hemos añadido. Para estudiar de forma efectiva y eficaz, es necesario que intentes responder a la pregunta. Ese esfuerzo mental que tienes que hacer para encontrar la respuesta en tu mente es el que hace que este sea el mejor método de estudio. Tanto si tienes la respuesta como si no, pulsa en «Mostrar respuesta» o aprieta la tecla espacio.

Ahora aparece la respuesta y tres nuevos botones en la parte inferior:

  • Otra vez: si has fallado la pregunta o si no sabías la respuesta, debes pulsar este botón. Anki volverá a mostrarte la pregunta dentro de un minuto.
  • Bien: si sabías la respuesta, pulsa este botón. Anki volverá a mostrarte la misma tarjeta dentro de 10 minutos para ver si te acuerdas.
  • Fácil: si te sabías muy bien la respuesta, este es el botón que debes pulsar. Dentro de 4 días tendrás que volver a responderla.

Como me sabía la respuesta, he pulsado «Bien». Observa qué sucede ahora:

Si ahora pulso «Bien» de nuevo, la tarjeta volverá a aparecer mañana. Si pulso «Otra vez» porque no me acuerdo, volveremos al principio.

Los tiempos se irán ampliando a medida que vayas acertando, tal y como la repetición espaciada nos dice que hagamos. Además, gracias al feedback que das cuando se muestran las respuestas, Anki sabe con exactitud cuáles son las cartas que te resultan chupadas, cuáles son las que te sabes bien pero que de vez en cuando olvidas, cuáles son las que no hay forma de que aprendas… y en base a todo ello, Anki sabrá cuándo debe volver a mostrarte cada carta.

Anki es así de sencillo. Tú tan solo tienes que preocuparte de entrar a diario para completar los repasos que tienes programados para el día, y nada más.

Por cierto, si durante el repaso detectas algún error, puedes pulsar en «Editar» abajo a la izquierda. Se abrirá una ventana que te permitirá modificar la tarjeta sobre la marcha. También puedes buscar, visualizar y editar el resto de cartas pulsando en «Explorar» en la parte superior.

Nota: el intervalo que viene por defecto en Anki (1m, 10m, 1d, 4d…) no es el mejor. Al final de esta guía compartiré los ajustes más recomendados y te enseñaré a cambiarlos.

2.4 – Tipos de cartas

Anki viene con 3 tipos de carta distintos. Puedes cambiar el tipo de carta en la pantalla de creación de la tarjeta.

El primero de ellos y el más sencillo es el básico, del que llevo hablando durante toda la guía. Existe una variante de esta clase de tarjeta, la de «teclear la respuesta», que te exigirá escribir la respuesta además de pensarla en tu mente.

El segundo tipo es el de «básico y tarjeta invertida». Cuando creamos una carta de este tipo, Anki generará dos tarjetas distintas: una tarjeta normal, y una tarjeta invertida en la que el anverso es el reverso, y viceversa. Esto es útil para establecer en tu mente relaciones bidireccionales; si además de saber responder a «¿cuál es la capital de Alemania?» quiero ser capaz de reconocer a «Berlín» como capital alemana, esta es una forma útil de hacerlo.

El tercer tipo de tarjeta es el de «Hueco». En esta clase de carta solo hay un campo, el Anverso, del cual omitiremos una parte. Un ejemplo es: «la capital de Alemania es […]». Cuando presionemos «mostrar respuesta», aparecerá el texto completo: «la capital de Alemania es Berlín». Para omitir el texto tienes que seleccionarlo y pulsar este botón:

Existen otros tipos de carta que ya vienen instalados con Anki. Además, tú puedes crear los tuyos propios. Puedes leer más información sobre el tema investigando en internet. Por el momento, estos tres tipos de tarjeta serán más que suficientes.

3. Cómo configurarla

Anki viene configurado con unos ajustes por defecto, pero estos no son los mejores. Por suerte, es posible cambiarlos y escoger los que tú quieras. Debido a la potencia y la complejidad del algoritmo que se encarga de espaciar y organizar los repasos, la aplicación funciona en base a una gran cantidad de parámetros y ajustes diferentes. Son tantos y tan complejos, que muchos de ellos ni siquiera sabrás para qué sirven.

Ya adelanté al principio que una de las cosas buenas que tiene Anki es la gran comunidad de usuarios que adoran investigarla a fondo. Y como es natural, muchos de ellos también han teorizado en profundidad sobre la mejor combinación de ajustes.

En este vídeo de YouTube se explica de forma excelente cómo funciona al algoritmo de espaciación de Anki, y da detalles acerca de cómo deberíamos configurarlo. Si te da pereza verte el vídeo o vas justo de tiempo, puedes probar con estos ajustes:

Estos ajustes están pensados para estudiar con un objetivo a largo plazo, lo que permite asegurar una retención por un mayor periodo de tiempo. Si lo que buscas es aprender una materia a corto plazo, quizás debas acortar el espaciado. De nuevo, te invito a navegar por interner para considerar otras posibilidades.

4. Qué estudiar con Anki y otras consideraciones

Todo aquello que requiera ser memorizado puede (y debe) ser estudiado con Anki: obras y autores literarios, leyes y artículos, fórmulas matemáticas, fármacos y enfermedades, idiomas y vocabulario…

Sin embargo, debes tener en cuenta que no tiene sentido ponerte a memorizar (con Anki o con cualquier otro método) si no has entendido la materia antes. Es imprescindible que comprendas lo que estás intentando almacenar en tu memoria; de lo contrario, te costará mucho más hacer que la información se asiente en tu mente, y cuando lo haga, desaparecerá de ella constantemente. Es por ello que antes de ponerte a estudiar con Anki debes asegurarte de haber entendido el temario: puedes leer los apuntes, hacer algún esquema o ver la clase de nuevo, y ya después comenzar a memorizar cartas.

Por otro lado, Anki también tiene un gran inconveniente. El hecho de estudiar a base de cartas individuales con pequeños fragmentos de información hace muy fácil que perdamos el esquema general. Sucede algo así como si nos centráramos en estudiar las hojas de un árbol y no obtuviésemos la imagen global del mismo.

Por esta razón, quizá te resulte útil hacer un pequeño esquema-resumen del temario al que puedas acudir cuando te encuentres perdido. En mi caso, me vale con volver a los apuntes y ubicar cada cosa en su sitio.

5. Otros consejos y recomendaciones

Para finalizar con esta mini-guía, voy a compartir algunas recomendaciones que probablemente te resulten útiles.

Si quieres que tu estudio con Anki sea realmente eficaz, es necesario que completes todos los repasos que la aplicación te va pautando cada día. Si Anki considera que debes repasar una carta a los 4 días, no es por aleatoriedad. Debes dejar que el algoritmo funcione a tu favor, y para ello no tienes otra opción que repasar a diario. Al menos así no hay excusas para decir que no llevas los estudios al día.

Debes saber que existen decenas y decenas de extensiones que puedes añadir a Anki de forma gratuita. Estas extensiones permiten añadir funcionalidades muy útiles que no están presentes en la aplicación original. Aquí puedes ver cómo instalarlas, y aquí puedes consultar la lista de todas las extensiones disponibles. Entre las que yo encuentro más utiles están Heat Map y Speed Focus Mode.

Anki cuenta con una versión móvil para Android e iOS. A diferencia de la versión de escritorio, es de pago, y cuesta 27€. Aunque de primeras puede parecer caro, lo cierto es que merece la pena. Tener tus tarjetas sincronizadas con tu teléfono te permite repasarlas en cualquier momento y en cualquier lugar, ya que a diferencia del ordenador, el móvil siempre está contigo.

Puedes ver todo tipo de estadísticas interesantes sobre tus hábitos de estudio con Anki pulsando el botón de la barra superior.

Javier Vilela Martín

Soy un estudiante de Medicina interesado en ciencia, tecnología y ficción. En este blog escribo sobre temas como esos y sobre cualquier otra cosa que me llame la atención.

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