Cómo estudiar según la ciencia: «active recall» y «spaced repetition»

La mayoría de nosotros sentimos que podríamos mejorar nuestro método de estudio de alguna manera. Es posible que obtengas buenas calificaciones y que estés contento con tus resultados, pero es bastante probable que incluso así pienses que si cambiaras tu forma de estudiar podrías dedicarle menos tiempo y mantener (o incluso mejorar) tus notas.

No es ningún misterio que el sistema educativo no nos enseña a estudiar. El sistema se limita a premiar al alumno que es capaz de memorizar más teoría, dejando a los estudiantes la tarea de encontrar la mejor forma de hacerlo.

Hace unos meses me topé con un vídeo de Ali Abdaal en el que hablaba sobre toda una nueva forma de estudiar. Este nuevo método prometía ser mucho más eficiente que las estrategias clásicas de estudio que todos seguimos, como la de subrayar y releer los apuntes.

En este artículo voy a demostrarte con evidencia científica que las técnicas típicas que empleas para estudiar sirven de poco, y que esta nueva estrategia es, con diferencia, la mejor que puedes seguir. Además, te daré ideas sobre cómo puedes aplicar este nuevo método para que empieces a usarlo cuanto antes.

Tu método de estudio es poco eficiente

Mi método clásico de estudio, probablemente al igual que el tuyo (y que el de la mayoría), se puede resumir en 4 fases: (1) lectura comprensiva del temario, (2) subrayado del mismo, (3) intento de memorización, y (4) repasos varios basados en releer. Algunos estudiantes modifican alguna de estas fases, o introducen algún otro paso, como realizar esquemas propios. Pero, en términos generales, todos seguimos una metodología similar.

Ya que nunca nos han enseñado a estudiar, nunca nos han mostrado las evidencias científicas que demuestran que el método clásico antes nombrado es poco eficaz. Hagamos un repaso a todos esos estudios que pusieron de relieve la escasa utilidad del estudio pasivo.

En un artículo publicado por la Association for Psycological Science, el profesor Dunlosky y otros investigadores muestran las conclusiones obtenidas tras haber revisado cientos de estudios en los que se ponían a prueba las diversas estrategias de estudio. El artículo afirma que aunque releer es relativamente económico en cuanto a demanda de tiempo se refiere, es en realidad poco útil y eficaz cuando se compara con otras técnicas.1

Otro artículo de la American Psychological Association afirma que releer tiene «poco o ningún beneficio en el aprendizaje», pese a haber sido la estrategia más empleada y mejor valorada por los estudiantes que encuestaron (y con gran diferencia)2. La mayoría de alumnos siguen esta técnica porque les transmite la sensación de estar avanzando rápidamente (cuando en realidad no están reteniendo información), y porque es una tarea cómoda que requiere poco esfuerzo mental.

Muchos estudios afirman que subrayar también es una estrategia muy común entre los estudiantes, y que es en realidad poco útil3. El artículo de Dunlosky también tiene algo que decir al respecto: «en base a la evidencia disponible, sostenemos que subrayar tiene poca utilidad», y que incluso «podría llegar a perjudicar el desempeño en tareas de alto nivel» (aquellas que requieran algo más de esfuerzo que de normal)1.

Incluso resumir, que tradicionalmente se ha considerado una buena forma de estudiar, es en realidad una estrategia no muy eficiente. El artículo del principio, que también estudió el desempeño de los estudiantes que usaban este método, concluye que puede llegar a ser de utilidad en aquellos alumnos que saben hacerlo correctamente. Esto es así porque no sirve de mucho hacer resúmenes si te limitas a copiar de forma pasiva lo que viene en los apuntes. Sin embargo, incluso para los estudiantes acostumbrados a resumir correctamente, esta técnica no es de las más eficientes1.

Ninguna de las estrategias más empleadas son verdaderamente eficientes. Entonces, ¿cómo demonios hay que estudiar? La evidencia científica también tiene una respuesta a esto: dos son las técnicas que los estudiantes deberían de emplear.

La mejor estrategia para memorizar: active recall

La primera de estas estrategias, y sin duda la más importante, es el llamado active recall, que viene a signficar algo así como «recuerdo activo». Este método se basa en intentar recuperar la información que se encuentra enterrada en algún lugar de nuestra mente, perdida entre otros pensamientos.

La clave del active recall puede resumirse en que cuanto más esfuerzo tenga que hacer nuestro cerebro para recordar una información, más fuertemente quedará almacenada en él. En vez de limitarnos a releer los apuntes una y otra vez de forma pasiva, es mucho más efectivo intentar recordar activamente (sin mirar) lo que venía escrito en ellos.

¿Por qué, entonces, no aplicamos todos el active recall, en vez de seguir estancados en estrategias de estudio pasivo? Pues porque, como ya he dicho antes, el active recall requiere más esfuerzo mental que una simple lectura. Además, a priori puede parecer que requiere más tiempo. Pero nada de esto es cierto. Esta estrategia de estudio es la más eficiente de todas, lo que quiere decir que el tiempo y es el esfuerzo total que tenemos que dedicar a aprender algo con este método son mucho menores que si lo hiciésemos con las técnicas tradicionales.

Y es que, una vez más, no lo digo yo, lo dice la ciencia. En un estudio que se remonta a la Segunda Guerra Mundial (Spitzer, 1939), se puso a prueba este método realizando un curioso experimento; a la mitad de los alumnos se les pidió que estudiaran como lo harían normalmente, mientras que a la otra mitad se les presentó un test de práctica que tenían que responder cuando terminaran. ¿El resultado? Aquellos que hicieron el test de práctica, y que por tanto tuvieron que hacer un esfuerzo activo por recordar lo que habían estudiado, obtuvieron calificaciones un 50% mejores que aquellos que no lo habían hecho4. Esta misma tendencia se aprecia en un estudio similar más moderno (Butler, 2010)5.

Un estudio también reciente (Karpicke & Blunt, 2011)6 llevó a cabo un experimento todavía más ambicioso. Dividieron un grupo de alumnos en 4 categorías en función de la técnica de estudio que tenían que seguir: (1) estudiar la materia una vez, (2) estudiarla 4 veces, (3) estudiarla una vez y hacer un mapa conceptual, y (4) estudiarla una vez e intentar recordarla, para después volver a leerla y responder a un test sobre ella. Los estudiantes de las cuatro categorías fueron examinados con preguntas literales, que venían respondidas textualmente en la materia de estudio (gráfica A), y con preguntas «de inferencia», que requerían relacionar diferentes conceptos del temario (gráfica B). Echa un vistazo a los resultados, y date cuenta de que en ambos casos las notas obtenidas con el active recall fueron superiores:

En la gráfica C se recogen las calificaciones que los estudiantes esperaban obtener con los diferentes métodos. Observa cómo el primer grupo, el que se estudió la materia una sola vez, obtuvo menos de la mitad de la puntuación que esperaban conseguir. Por el contrario, fíjate en cómo el grupo del active recall infravaloró su desempeño; los estudiantes pensaron que el novedoso método sería el menos útil de todos, cuando en realidad fue el que les permitió obtener las mejores notas.

Esta es una nueva manera de estudiar que deberías de empezar a aplicar cuanto antes, y hay muchas formas de hacerlo:

  • Algunas personas cogen un folio en blanco con el que ocultan los apuntes. Al deslizar el folio hacia abajo van descubriendo los diferentes puntos del temario, cuyas respuestas tienen que ir recordando en la mente.
  • Una estrategia más dinámica se basa en formular preguntas de todo el temario. Cuando repases, tendrás que ir respondiendo a todas ellas.
  • El ejemplo clásico de la madre preguntando la lección a su hijo es también válido. Obviamente, no hace falta que sea tu madre quien lo haga; puedes hacerlo con compañeros, o simplemente recitarte la lección a ti mismo.
  • Las flashcards son una muy buena idea que en realidad ya has usado hace mucho: con ellas aprendíamos vocabulario de inglés cuando éramos pequeños. Consiste en escribir una pregunta (o poner una imagen) en el anverso de la tarjeta, y escribir la respuesta (o la palabra en inglés) en el reverso. Para estudiar tienes que ir cogiendo cartas e intentar responder la pregunta que figura en ellas. Anki Flashcards es una aplicación basada en este método que me permitió aprobar la asignatura más difícil de mi carrera, mientras más de la mitad de la clase suspendió. Hablé sobre cómo funciona en este artículo.

La mejor forma de organizar tu estudio: spaced repetition

La segunda técnica que deberíamos aplicar a nuestra forma de estudio trata de explicarnos cómo tenemos que estructurar los repasos. Para comprenderla, antes es necesario entender cómo funciona nuestra memoria.

Si estudias algo por primera vez, podrás acordarte de ello durante las primeras horas. Sin embargo, si intentas recordarlo después de 5 días, probablemente descubras que no te acuerdas de prácticamente nada. Y esto es así porque así es como nuestro disco duro trabaja: aquello que estudiamos pero no volvemos a repasar, acaba desapareciendo de nuestra mente.

¿Qué ocurriría, en cambio, si repasase la materia al día siguiente? Habría cosas de las que no me acordaría, pero de otras muchas sí que lo haría. Después de este repaso, tardaré más tiempo en volver a olvidar la materia; hemos conseguido frenar la llamada «curva del olvido», la cual representa cómo olvidamos la información a lo largo del tiempo:

Ya te puedes hacer una idea de por dónde van los tiros. Tal y como dice su nombre, la spaced repetition o repetición espaciada consiste en ir espaciando los repasos a lo largo del tiempo. El objetivo es conseguir que cada vez tardemos más y más tiempo en olvidar el temario, hasta llegar a un momento en el que casi no perdamos información a pesar de que pase el tiempo.

La curva del olvido es una vieja conocida de la psicología; ya en el siglo XIX los psicólogos teorizaban sobre ella. El método de la repetición espaciada también es una estrategia bien estudiada; la revisión de Dunlosky de la que hemos hablado antes consultó varios estudios respecto al tema, y concluyó que en base a la evidencia disponible, este método puede ser considerado como de «alta utilidad»1.

¿Y cómo puedes aplicar esto a tu estudio? Una de las ideas más inteligentes consiste en elaborar una tabla en la que registrar los repasos que haces. Recoge en una tabla todos los temas de una asignatura. Cada vez que repases uno de ellos, anota la fecha al lado. La idea es visualizar cuándo y cuántos repasos has hecho de cada tema, y así ir espaciando de forma ordenada las sucesivas vueltas.

En conclusión…

Todos tenemos miedo de experimentar con nuestro método de estudio; corremos el riesgo de cambiarlo por algo peor, y ni siquiera queremos pensar en las consecuencias que podrían derivar de ello.

Es normal que te imponga hacer un cambio tan importante, pero este nuevo método de estudio que te he presentado está ampliamente avalado por la comunidad científica, y debes intentar aplicarlo cuanto antes. Con la gran cantidad de tiempo que dedicas a estudiar, piensa en el valioso tiempo que liberarías si tan solo consiguieras mejorar un poco la eficiencia de tu estudio.

Bibliografía

  1. Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving Students’ Learning With Effective Learning Techniques. Psychological Science in the Public Interest14(1), 4–58. https://doi.org/10.1177/1529100612453266
  2. Karpicke 2016 – [A powerful way to improve learning and memory (http://www.apa.org/science/about/psa/…)
  3. (Cioffi et al, 1986), (Nis & Kirby, 1989), (Lonka et al, 1994), (Bell & Limber, 2010), (Gurung et al, 2010), (Dunlosky et al, 2013).
  4. Spitzer 1939 – http://www.gwern.net/docs/spacedrepet…
  5. Butler 2010 – http://sites.utexas.edu/mdl/files/201…
  6. Karpicke, J. D., & Blunt, J. R. (2011). Retrieval Practice Produces More Learning than Elaborative Studying with Concept Mapping. Science331(6018), 772–775. https://doi.org/10.1126/science.1199327

Javier Vilela Martín

Soy un estudiante de Medicina interesado en ciencia, tecnología y ficción. En este blog escribo sobre temas como esos y sobre cualquier otra cosa que me llame la atención.

6 comentarios en «Cómo estudiar según la ciencia: «active recall» y «spaced repetition»»

  1. Javi, casi siempre he intentado escribir mis propios temas, redactarlo como si fuera una conversación. No sé si entra dentro de la primera técnica que dices, es una manera de memorizar con tus palabras el contenido. reconozco que tengo poca memoria y me cuesta mucho. Pero no he intentado memorizar tal como viene en los libros o apuntes, sino llevarlo a mi terreno. No siempre me ha salido bien, pero eso es lo que hago.
    Ahora bien, lo que dices que no te lo han enseñado nunca… ¿cómo se enseña eso? ¿en las tutorías? Se hacen muchos ejercicios y actividades sobre métodos de estudio, pero es verdad que no se le da verdadero valor a esos complejos mecanismos.

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