Cómo he reducido a más de la mitad el tiempo de uso del móvil

El uso en exceso del teléfono móvil es una de esas preocupaciones que las nuevas tecnologías han traído a nuestras vidas. Cerca del 30% de los españoles se consideran adictos al móvil, y en los jóvenes el porcentaje sube hasta casi el 50%. Estos últimos emplean más de 5 horas al día clavando sus ojos sobre la pantalla. Si lo primero que haces al despertarte y lo último que haces antes de dormirte es mirar el teléfono, si dejas de prestar atención a cosas que estás viendo o haciendo con tal de usarlo, o si no eres capaz de despegarte de él en ningún momento del día, seguramente tengas que replantearte el uso que estás dando al móvil.

No es que considere que tuviese adicción al teléfono (no creo que llegase a ese extremo), pero sí que está claro que empleaba tiempo de más en usarlo. En tan solo unos pocos días fui capaz de pasar de 6 o 7 horas de uso al día, a tan solo 3 y pico. La sensación que tengo es que, en realidad, pasaba mucho tiempo mirando el móvil (especialmente las redes sociales) porque tampoco tenía mucho más que hacer. Era un forma de matar el tiempo muerto. Incluso durante el curso, cuando tenía cronometrado el tiempo de descanso para poco después empezar a estudiar, dedicaba buena parte de este tiempo de ocio a deslizar en Twitter o Instagram. Ahora sé que cualquier otra cosa que haga es mejor que ponerse a navegar en estas aplicaciones.

En esta entrada te daré varios consejos con el fin de que limites el uso del teléfono, lo cual probablemente será una de las mejores acciones que puedas hacer ahora mismo. Además, al final del post te haré ver lo absurdo que es dedicar tiempo a hacer scroll infinito en las redes sociales.

1. Sé consciente del uso que das al móvil

El primer paso es tomar conciencia de la increíble cantidad de tiempo que estás desaprovechando mientras deslizas en el «Explora» de Instagram o en las tendencias de Twitter.

Existen muchas herramientas que te permiten monitorizar el uso del móvil. En iPhone puedes hacerlo en «Tiempo de uso», y en Android en «Bienestar digital», ambos menús integrados en los ajustes del teléfono. Encontrarás el tiempo total que has usado el móvil en el día y en la semana, así como las aplicaciones que te llevan a hacerlo. También puedes echar un vistazo a la cantidad de veces que compruebas el teléfono y al número de notificaciones que recibes al día (ya te adelanto que te pillarán por sorpresa).

Es importante que compruebes el tiempo que dedicas al teléfono de forma frecuente. De esta manera sabrás si estás haciendo las cosas bien, o si por el contrario deberías seguir recortando el uso.

2. Restringe el tiempo que pasas en las aplicaciones

Una vez te has dado cuenta de las horas y horas que estás perdiendo al día mientras miras el teléfono, es hora de empezar a reducirlas. En el mismo menú de antes podrás establecer límites de tiempo para las distintas aplicaciones o para categorías enteras (por ejemplo, establecer un tiempo máximo de 2 horas diarias para redes sociales o para juegos).

Poco antes de que el tiempo destinado a la aplicación llegue a su fin, te llegará una notificación indicando el tiempo restante. Cuando finalmente se agote, un mensaje te recordará que has excedido el límite de tiempo. Si bien es posible ignorar la restricción y continuar usando la app, debes intentar hacer un esfuerzo, dejar el móvil a un lado y ponerte a hacer cualquier otra cosa para mantenerte ocupado.

Esto es increíblemente útil, y es lo que mayormente ha conseguido que reduzca el uso del teléfono. Te recomiendo que empieces poniendo límites relativamente altos que seas capaz de cumplir. Más tarde, intenta ir recortando más y más el tiempo, hasta llegar a un tiempo de uso que consideres razonable. Los expertos dicen que no deberías dedicar más de 2 horas a mirar redes sociales.

3. Haz que sea más difícil acceder a las aplicaciones

Cuando analicé el tiempo excesivo que pasaba en aplicaciones como Twitter e Instagram, me di cuenta de que la mayoría de las veces que accedía a ellas era de forma inconsciente. Ya podía estar estudiando o viendo una serie; de repente sentía la necesidad de comprobar las redes, cogía el teléfono y entraba en ellas directamente desde la pantalla de inicio.

Un truco para limitar el uso es hacer desaparecer de la pantalla de inicio las aplicaciones que queremos dejar de usar. Para acceder a ellas tendrás que deslizar por las sucesivas pantallas hasta encontrarlas. Esto supone una especie de barrera o punto de control que hará que reduzcas el uso de las aplicaciones, ya que ya no podrás entrar inconscientemente en ellas.

4. Aleja el móvil de ti

Para evitar coger el móvil de forma inconsciente también es buena idea despegarte del móvil. Tenemos completamente normalizada la idea de ir con el móvil encima nuestra todo el día, y esto solo favorece que lo usemos más.

Deja el móvil sobre el escritorio mientras estés viendo una película en la cama, o déjalo cargando en una habitación distinta cuando estés comiendo o cenando.

5. Borra las aplicaciones

Si después de todos estos consejos todavía no consigues reducir el uso del teléfono, puedes probar una solución más radical. Desinstala las aplicaciones que se están comiendo tu tiempo. De esta manera no habrá forma posible de acceder a ellas.

No es necesario que las elimines de forma permanente. Puedes borrarlas por unas horas o días, y volver a instalarlas cuando consideres que ya no tienes la imperiosa necesidad de usarlas.

¿Qué gano disminuyendo el uso del teléfono móvil?

Ahora que ya sabes cómo puedes reducir el tiempo que empleas usando el teléfono, pasemos a ver por qué deberías de empezar a recortarlo desde ya.

Hace unos días escuché una frase que se me quedó grabada mientras veía un video de YouTube de Ali Abdaal (excelente canal, por cierto). Venía a decir algo así como que te preguntaras a ti mismo si tu yo futuro de dentro de un año se sentiría orgulloso o agradecido por lo que estás haciendo ahora mismo. Si a lo que te dedicas es a echar horas deslizando el feed de Instagram… probablemente no te sientas muy orgulloso de ello en el futuro.

Pasar las horas muertas en redes sociales no aporta absolutamente nada. Es más, transmiten ingentes cantidades de toxicidad y postureo que solo harán que te enerves (¿acaso hay alguien que sea capaz de soportar las historias que presumen de tochos de apuntes o de las nuevas adquisiciones de marca?). Por si fuera poco, te quitan horas y horas de tiempo al día que podrías dedicar a, literalmente, cualquier otra cosa. Creo que no hay nada más improductivo que revisar de forma excesiva estas aplicaciones; hasta ver una película o una serie es mucho más edificante.

Ojo porque no estoy diciendo que tengas que exterminar las redes sociales de tu vida. Considero que son unas buenísimas herramientas para informarte acerca de la gente que te importa y de los intereses que captan tu atención. Pero para hacer esto sobra con dedicar al día unas decenas de minutos. Actualmente dedico una hora y media a leer Twitter y ojear Instagram, y te puedo asegurar que todavía sigue siendo excesivo (con 45 minutos podría estar más que puesto al día sobre lo que realmente me interesa).

Si crees que tú también usas el móvil más de lo que deberías, empieza a aplicar ya mismo esta mentalidad.

Hasta la próxima! 👋🏼

Javier Vilela Martín

Soy un estudiante de Medicina interesado en ciencia, tecnología y ficción. En este blog escribo sobre temas como esos y sobre cualquier otra cosa que me llame la atención.

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