¿Por qué crear un blog personal?

Mentiría si dijese que nunca he querido tener un blog personal. Empezar un blog siempre ha sido un pensamiento recurrente en mi mente. Pero la realidad es que nunca he estado siquiera cerca de crear uno. ¿De qué hablaría yo, un simple estudiante más, en una página web? ¿Quién querría escucharme? ¿Qué pensaría la gente sobre ello?

Así es como por fin hoy me encuentro escribiendo la primera entrada de mi blog personal. Y lo cierto es no ha sido fácil llegar hasta este punto. Ha sido necesario informarme exhaustivamente de los beneficios de iniciar un diario online, y recoger motivación de libros, podcasts y webs. Finalmente he reunido el valor necesario para publicar el blog y escribir mi primera entrada, y qué mejor forma de hacerlo que exponeros las razones que me han llevado a ello.

En esta entrada responderé a las tres grandes preguntas que nos solemos hacer cuando se nos pasa por la cabeza crear un diario online. Además, te daré algunas razones más para terminar de convencerte acerca de por qué tú también deberías empezar tu propio blog.

Si hay alguien que está leyendo esto y también está pensando en empezar el suyo, quizá este post sea el pequeño impulso que le hace falta para hacerlo definitivamente.

¿De qué hablaría en un blog?

Probablemente este sea el motivo que más nos aleja de empezar a escribir en un blog. Todos nos vemos a nosotros mismos como personas simples, que no tienen nada que compartir ni nada de lo que hablar.

En mi caso no soy más que un chico joven que dedica buena parte de su tiempo a estudiar la carrera de Medicina, y que en su tiempo libre no hace nada del otro mundo: enredar en redes sociales, explorar YouTube o verse alguna serie.

Pero todo eso es más que suficiente para escribir. Puedo redactar acerca de los canales de YouTube en los que me gusta pasar el tiempo muerto, la saga de libros que no me quito de la cabeza, de cómo conseguí llegar a mi carrera y cómo es estudiarla, de las páginas webs que suelo frecuentar para informarme sobre ciencia, del álbum con el que llevo en bucle durante varias semanas, de las apps que son imprescindibles en mi día a día… y así podría seguir todo el artículo.

Todos tenemos infinidad de temas de los que hablar. Te estarás preguntando que a quién le iba a interesar leer mis palabras acerca de todo eso. Y esto nos lleva al siguiente punto.

¿Por qué alguien querría leerme?

Otra de las grandes cuestiones que ronda nuestra cabeza cuando pensamos en crear un blog.

¿Quién emplearía parte de su tiempo en leer acerca de mis pasatiempos o de mi carrera? Pues nada más y nada menos que aquellas personas que tienen los mismos gustos que yo. De la misma forma que yo frecuento las webs y los canales de YouTube que tratan sobre mis intereses, o de la misma forma que sigo en redes sociales a aquellas cuentas que suben contenido que me gusta, habrá gente que esté interesada en leer un blog en el que se desarrollan los temas que le llaman la atención.

No aspiro a tener un blog reconocido internacionalmente con miles de seguidores. Es suficiente con que unas pocas personas parecidas a mí acaben encontrando este blog. Con eso me basta.

Es más, con que un artículo que redacte le resulte útil o interesante aunque sea a una sola persona, escribirlo habrá merecido la pena.

¿Qué pensará la gente que te conoce?

Otra de las razones que mucha veces nos quita la idea de crear un blog… y en realidad, de crear o hacer cualquier cosa.

Creo que es un gran momento para citar el tweet de Conan Gray que mi amigo Ismael emplea como máxima:

No hay mucho más que añadir. Tu blog le resultará indiferente a la gran mayoría de la gente. Muy pocos se reirán. Y prácticamente nadie pensará en que estás haciendo el ridículo. La realidad es que la gente ya emplea buena parte de su tiempo juzgándose a sí misma como para juzgar a los demás.

Además, crear un blog no tiene nada de lo que avergonzarse; más bien todo lo contrario. Solamente armarte de valor para comprar el dominio, crear la web y ponerte a redactar, es motivo más que suficiente para sentirte orgulloso. La mayor parte de la gente ni siquiera sabe qué es un dominio…

Registrará todas tus palabras.

Ahora que he respondido a esas tres cuestiones, voy a ofrecerte algunas reflexiones sobre por qué es tan buena idea tener un blog.

Está muy bien tener opiniones. Todos tenemos ideas acerca de todo tipo de temas en nuestra mente. Pero la mayor parte se queda ahí, almacenado en algún lugar del córtex cerebral. ¿Qué sentido tiene eso?

Es probable que nadie llegue nunca a escuchar lo que tienes que decir respecto a temas que te parecen interesantes. Ahí es donde entra en juego el blog; es un espacio en el que puedes plasmar tus pensamientos, ideas, opiniones, críticas, creaciones… que de otra forma quedarían olvidadas entre tus neuronas.

Además, aquello que registres en tu blog quedará guardado para siempre. Lo único que es estable y que es inmortal, al menos hoy por hoy, es internet. Todo aquello que no registres en internet se acabará perdiendo. Todos tus pensamientos se esfumarán contigo cuando te marches de este mundo.

El blog como «vehículo de serendipia».

David Perell es un gran conocido en el mundo de los blogs, y en general en el mundo de la creación de contenido online. Él destaca la gran importancia de tener un espacio online que te dé voz, ya sea un podcast, una newsletter o un blog. Y una de las razones por las cuales debes tener un sitio online es que este te servirá de serendipity vehicle, tal y como él lo llama. Algo así como un «vehículo de serendipia».

De acuerdo con la RAE, serendipia es un «hallazgo valioso que se produce de manera accidental o causal». En la expresión de David, «vehículo» hace referencia a lo que te permite llegar a esa serendipia, en este caso el blog.

Cuando tienes un blog en el que escribes de forma frecuente, estás aumentando considerablemente las posibilidades de que algo bueno acabe sucediendo. Aunque esto suena un poco raro, casi místico, en realidad tiene mucho sentido.

Lo que estás haciendo es crear un espacio a través del cual la gente te puede conocer y llegar a contactar. Y esto te abre posibilidades de todo tipo.

Los bloggeros hacen hincapié en la cantidad de amigos que han conocido a través de internet. Son personas que comenzaron a seguirles por tener gustos e inquietudes similares a los suyos, lo que les permite compartir contenido y recomendaciones. Aseguran que muchos de ellos son de los mejores amigos que tienen hoy en día.

Y un blog no solo servirá para conocer personas interesantes o hacer nuevos amigos. También hace mucho más fácil que alguien te encuentre y te ofrezca algún trabajo de cualquier tipo.

Un blog personal no deja de ser una tarjeta de presentación que tú has ido moldeando a tu parecer. Cuando la gente busque tu nombre en internet, en vez de encontrarse con la cuenta de Twitter en la que subes contenido de dudosa calidad, se toparán con un blog que tú mismo has creado desde cero, cuidando el contenido y las formas.

Las posibilidades se multiplican. No solo personales, sino también profesionales. Lo más seguro es que no te conviertas en el influencer de la década, pero eso no quiere decir que gracias a los seguidores que has ido consiguiendo no se te presenten varios proyectos.

Y esto va también en consonancia con lo que decía Taimur Abdaal en uno de los últimos episodios de su podcast not overthinking. Todos estamos de acuerdo en que no salir en toda tu vida del pueblo en el que te has criado no es nada bueno. Debes salir de tu pueblo natal y conocer mundo para abrirte a nuevas experiencias y posibilidades.

De la misma forma, limitar tu vida a las experiencias que solo puedes vivir físicamente es estúpido. Es por ello que un blog te servirá como puerta a todo un mundo al completo, el de internet.

A todo esto se refiere David Pell cuando habla de ese vehículo de serendipia y Taimur cuando habla de las posibilidades extra-físicas que te ofrece internet. Escribir frecuentemente en un espacio online hará que se disparen las posibilidades de que algo bueno acabe sucediendo.

¿A qué estás esperando?

Podría seguir todo lo que queda de día reuniendo más y más razones por las que debes crear un espacio personal como este. Aquí he reunido las que más me han motivado a ello, y deberían ser suficientes para impulsarte a ti también.

Deberías probarlo al menos, tal y como estoy haciendo yo. Total, no tienes nada que perder.

Cerraré esta primera entrada de mi blog citando a Steve Jobs. Suscríbete a la newsletter si quieres estar informando acerca de nuevas entradas y actualizaciones del blog, así como si quieres recibir recomendaciones exclusivas de forma periódica. Puedes hacerlo al final del post.

Hasta la próxima. 👋🏼

Recordar que un día no muy lejano moriré es la mejor herramienta que he encontrado para tomar las decisiones más importantes de mi vida. Porque prácticamente todo, incluyendo las expectativas externas, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso, se desvanece ante la proximidad de la muerte, dejando solo lo que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de zafarse de la trampa que supone pensar que tenemos algo que perder. Ya estamos completamente desnudos.

Steve Jobs

Javier Vilela Martín

Soy un estudiante de Medicina interesado en ciencia, tecnología y ficción. En este blog escribo sobre temas como esos y sobre cualquier otra cosa que me llame la atención.

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